Monseñor
Helizandro de Guayana, discípulo de San Agustín Obispo de Hipona.


A la luz del Espíritu Santo surge
la inspiración para realizar este ensayo
a fin de conocer un poco sobre Monseñor
Helizandro Terán, y de la vida y enseñanzas de San Agustín, con el
entusiasmo y la motivación que experimento por que monseñor Helizandro Terán, perteneciente a la Congregación de los monjes Agustinos, se
convirtió en el V Obispo de la Diócesis
de Ciudad Guayana, desde que fue designado por el Santo Padre Francisco el 29 de julio de
2017. Recibió su ordenación episcopal el
23 de septiembre de 2017. Monseñor Terán nació en Maracaibo, el 7 de Junio de
1965. Con su tesis doctoral “María typus Ecclesiae in Doctrina Sancti Agustini”
obtuvo su grado de Doctorado en Teología Dogmática, mención Summa Cum Laude. Su
lema: “Da lo que mandas Señor y manda lo
que deseas”
San
Agustín y la Orden de los Agustinos
Tomando en cuenta que del 4
al 10 de diciembre de 2017 se conmemoran 429 años de la Recolección Agustiniana, y la
clausura del “Año de la Santidad 2017”se
destaca la finalidad de la Orden de los
Agustinos:
“Os
habeis reunido para vivir en la casa unánimes y tener una sola alma y un solo
corazón orientado hacia Dios”.
El
lema: Un solo corazón y una sola alma en
Dios.
San Agustín de Hipona, junto
con San Ambrosio de Milán y San Jerónimo de Estridón constituyen el grupo de
Padres de la Iglesia y marcan la edad de
oro de la patrística.
Entre sus obras, podemos
resaltar: Soliloquios, Las Confesiones y La ciudad de Dios, testimonios de su
inquebrantable fe, sabiduría y la constante lucha en defensa de la Palabra de Dios, combatiendo la herejía y la idolatría.
Para San Agustín la razón
ofrece pruebas de la existencia de Dios, de donde un teorema matemático puede considerarse como verdad eterna . Sin
embargo el fundamento se halla en Dios, por ser eterno e inmutable.
Monseñor
Helizandro.
Con esta certidumbre,
confrontando con el hoy, es decir con las vivencias de nuestros días, podemos
perfilar las virtudes de San Agustín en un representante genuino del
pensamiento agustino, nuestro obispo Helizandro Terán.
En Guayana estamos
conociendo con admiración, respeto y
obediencia a nuestro Obispo Monseñor Terán
y lo reconocemos como un ferviente discípulo de la fe de San Agustín,
lo demuestra en cada homilía que ha oficiado en las parroquias de la Diócesis.
(he tenido la bendición de escuchar algunas desde que inició su ministerio
obispal en Ciudad Guayana).
Son comunes los comentarios de los fieles una vez
finalizada la santa misa: “Es una bendición que podamos contar con este Pastor
que nos ha enviado Dios”, “Estoy encantada de la forma como proclama la Palabra
de Dios”, “Monseñor Mariano nunca pudo tener un sucesor mejor”, “Cuánta fuerza
y cuanta verdad cuando nos confronta con la realidad actual en nuestras vidas y
en la comunidad eclesial”, “Cuanta sabiduría y pedagogía cuando nos asigna una
tarea consistente en una cita bíblica para que reflexionemos, aplicando lo aprendido
compartiendo con nuestro entorno familiar y en nuestras pequeñas comunidades”, “
Nos compromete y nos exige en la formación como evangelizados y en la acción como evangelizadores”,
“Gracias Espíritu Santo por habitar, guiar, velar y fortalecer a nuestro Obispo
Helizandro”
Monseñor Helizandro ha
dedicado su vida al estudio y la comprensión de la verdad en lo personal y lo
espiritual. Su amor por Nuestro Señor Jesucristo es solamente comparable al
amor manifestado por San Agustín en sus obras.
Monseñor Helizandro nos pide que busquemos fortaleza espiritual
en La Palabra de Dios, por eso nos invita a leer la Santa Biblia, allí esta
indicado el camino a seguir como
cristianos, y es por eso que en cada homilía nos asigna una tarea a toda la feligresía, en
especial nos recomienda leer Romanos 12,
9-21
Para conocer los deberes de
la vida cristiana. Tomen su Biblia y
lean.
No sólo leer simplemente, más
bien conectarnos con el Espíritu Santo a través de la lectura para escuchar e
interpretar lo que Dios quiere de nosotros y lo que podemos hacer para dar a
conocer el proyecto de salvación que nos ofrece nuestro Señor Jesucristo, así contribuir a la
construcción de su reino en la tierra. Llevando
la Palabra de Dios a la periferia, ejerciendo nuestra tarea como discípulos
misioneros, tal como nos indica el Papa
Francisco.
Nuestro Obispo en cada
homilía nos exhorta a orar a nuestra Santísima Madre la Virgen María, para que
interceda ante Dios Nuestro Señor, para que nos ayude a ser tan humildes y
misericordiosos como Él. A través de
ella conocer y llegar a Dios,
entregarnos a Él en una fidelidad viva y activa, identificando a Jesucristo en
cada rostro de nuestros hermanos mas necesitados.
Monseñor Helizandro nos
motiva a comunicarnos íntimamente con Dios a través de la oración, como enseñaba San Agustín en sus Confesiones,
“un largo y ardiente diálogo entre la
criatura y su Creador”. “La oración es
la razón expresada en palabras, el acto por el cual el Hombre pide ser
escuchado, en la entrega de sí mismo, uniéndose a Dios”.
Nuestro Obispo tiene la maravillosa
inteligencia dada por la fuerza de su amor por Dios, como San Agustín. Posee la llama del amor por el conocimiento. Como San Agustín, en la evidencia de sus citas
“cree para entender” y “entiende para creer”, también para Monseñor Terán la fe
y la razón están intrínsecamente
vinculadas y se iluminan mutuamente.
También como San Agustín
nuestro Obispo nos hace ver que en todos los tiempos el pecado era idolatría y
hoy el pecado sigue siendo la idolatría.
Nos exhorta a cumplir el mandamiento: El Señor tu Dios es sólo Uno. Y no
tendrás otro Dios.
San Agustín en su tiempo,
tal como hoy nuestro Obispo nos llama a confiar en Dios, a guardarle fidelidad, a conocerlo en el
estudio de Su Palabra, a identificarlo en cada uno de nuestros hermanos, los
mas pobres y los más necesitados de nuestro amor y caridad. Gracias Monseñor por ser nuestro guía! Dios lo
bendiga!
Marilena Chetick
6 de diciembre 2017
Animación
Bíblica Pastoral Diocesana
Parroquia
San Pedro y San Pablo.
0424-9572036
– mchetick@gmail.com
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