SU TALENTO PRECOZ DISCURRE HACIA UNA IDEOLOGIA IMBERBE E INSUSTANCIAL CON VISOS PREDICTIVOS.
Eduardo Galeano
Eduardo Galeano nace en Montevideo, Uruguay (1940 - 2015), fue un escritor y periodista comprometido con la temática de la realidad latinoamericana, sin obviar su interés por los problemas sociales y políticos ocurridos en el ámbito Hispanoamericano. En su primeros años de vida manifestó su deseo de ser santo, lo cual deriva de un hogar de clase media donde prevalecían las convicciones sobre la religión católica.
Sus primeros pasos en el periodismo transcurren en el semanario El Sol (de tendencia socialista) allí se dio a conocer por la publicación de sus dibujos y y caricaturas de carácter político firmando estos trabajos como Gus. Se destacó mas adelante como jefe de redacción del semanario Marcha y además ocupó el cargo de director del diario Época.
Galeano toma la decisión de exiliarse en Argentina en 1973, es en ese escenario que funda la revista Crisis , Posteriormente se exilia en España en el año 1976. Es aqui que publica su famosa trilogía "Memoria del fuego".
En el año 1985, retorna a Uruguay cuando asumía la presidencia Julio Sanguinetti, mediante elecciones democráticas. Aquí ve cristalizado su proyecto de fundar su propia editorial con el nombre de El Chanchito, en paralelo publicaba una columna semanal en el diario La Jornada, que circulaba en México.
A través de su obra, Galeano es considerado un cronista con una amplia visión inteligente y creadora. Un escritor muy prolífico que abarcó diversos géneros en sus obras.
Su obra ha sido traducida a mas de veinte lenguas. Siendo considerada polémica por la forma como interpretaba la realidad de América Latina. De gran relevancia por ser una de las más conocidas es su obra Las venas abiertas de América Latina, en la cual analiza como se desarrolló la explotación de América Latina desde los tiempos del descubrimiento por parte de Cristobal Colon pudiendo extrapolarse a los tiempos presente.. Esta obra ha tenido hasta ahora mas de 30 ediciones.
Ha sido galardonado con el premio para la Libertad Cultural (Fundación Lenna, Estados Unidos). Le concedieron el premio Casa de las Américas en dos ocasiones en la primero con su novela La canción de nosotros y la segunda con su obra Días y noches de amor y de guerra. La canción de nosotros es un relato de la lucha armada popular y la inclinación políticamente de izquierda de las clases altas.
Su segunda obra titulada Días y noches de amor y de guerra, narra en forma de novela como se desarrollaron las dictaduras de Argentina y Uruguay. Estan patentes las vivencias de un periodista que en medio de la violencia contra todos los que discrepan del poder ejercido por los militares y paramilitares. se afianza en el amor, a los hijos a la tierra, a los amigos para tener motivos para seguir viviendo, defendiendo las ideas y teniendo la valentía de para protestar contra estos gobiernos dictatoriales que actuaban con total impunidad.
Está escrito en la primera página de esta obra: "Todo lo que aquí se cuenta, ocurrió. El autor lo escribe tal como lo guardó en su memoria. Algunos nombres , pocos, han sido cambiados"
Eduardo Galeano hace un recuento de la historia de Latinoamérica en su obra Memoria del Fuego partiendo de la época del descubrimiento hasta la época contemporánea. Esto, con el fin de denunciar que en la historia como fue concebida oficialmente, se observa lo que el califica como una "usurpación de la memoria". Es un texto donde se usan elementos tales como el relato, el informe, documentos y explicación de las circunstancias sociales y culturales del momento. La obra esta estructurada en forma de textos cortos e independientes y dan una visión completa de los quinientos años que habían transcurridos que constituían la historia de América. Se utilizó el criterio cronológico para el orden del texto, en cuanto a la parte geográfica fue ignorada para unificar la historia de América como un todo, por aquello de fronteras fijadas por guerras y abusos de poder.
En su obra destaca una diversidad de géneros literarios, narrativos y periodísticos. Se pueden mencionar entre otras: Los dias siguientes (1962), China, crónica de un desafío (1964), Los fantasmas de día de León (1967), Nosotros decimos no (1989), El libro de los abrazos (1989), Las palabras andantes (1993), El futbol a sol y sombra (1995), Las aventuras de los jóvenes dioses (1998), Patas arriba). La escuela del mundo al revés (1999), Bocas del tiempo (2004) y Espejos. Una historia casi universal (2008)
Galeano a la edad de trece años trabajó para el diario "El Sol" (periodico solicialista de Uruguay), publicando caricaturas con el seudónimo "Gius".
Trabajó desde muy joven. Fue obrero, recaudador, pintor de carteles, cajero de bancario y editor.
Se marchó a Argentina en la década de los setenta luego de salir en libertad, del encarcelamiento al cual fue sometido por un grupo militar en Uruguay.
En Argentina el régimen de Videla se concretó tras un golpe militar sangriento.
Eduardo Galeano prioriza la esperanza como escritor del dolor.
Luego se exilió en Cataluña, (norte de Barcelona), trabajó en revistas españolas y en un canal de televisión de México. En esta etapa escribió su trilogía "Memoria del fuego".
Se mantuvo vinculado a las doctrinas políticas, defendiendo ideología de izquierda, formó parte de la juventud socialista hablaba de socialismo de pueblo en pueblo a los pocos que se disponían a escucharlo.
Habiéndose comprometido con el movimiento ecologico atacó la producción de celulosa en Uruguay sustentada en el gobierno de Tabaré Vásquez. Según Galeano: "Ha convertido a Uruguay en un centro mundial de producción de celulosa" a pesar de las terribles consecuencias ecológicas. Decía: "La gente prefiere morir de contaminación que morir de hambre"
En lo que respecta a la inmigración, decía que "las fronteras se cierran al paso de las personas pero se abren al paso del dinero y de las mercancías"
Es conocida la faceta de su personalidad que denotaba su pasión por el futbol, que se puede apreciar en su libro "Fútbol a sol y sombra"... Lamentaba que en muchos casos los intelectuales sostenían que el fútbol le impide al pueblo pensar con la cabeza. Quiso ser jugador de futbol, más reconoció que no tenía talento para eso, lo cual lo llevó a convertirse en escritor.
Regresó a Uruguay, donde murió en Montevideo, el 13 de abril de 2015. Le gustaba frecuentar el café El Brasileiro.
Algunos personajes se han inspirado en su obra, como por ejemplo el relato " La noche" le infundió la idea al cantautor Joan Manuel Serrat para componer su canción "Secreta mujer".
Galeano se destacó en periodismo, ensayo y narrativa, tambien sobresalió como un valiente y analítico cronista.
Fue un personaje que mantuvo un trato cordial y humorístico. Decía que el mejor de sus días "Es aquel que debe todavía estar por venir".
FRASES DE EDUARDO GALEANO.
Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.
El código moral del fin del milenio no condena la injusticia, sino el fracaso.
La historia de América Latina es la historia del despojo de los recursos naturales.
Hay un único lugar donde ayer y hoy se encuentran y se reconocen y se abrazan. Ese lugar es mañana.
La palabra política se ha manoseado tanto que significa todo y no significa nada. Entonces desconfío mucho de la etiqueta política.
Declaraciones de Vargas Llosa el 14-04-2015
Vargas Llosa elogia la obra de Grass y destaca el nivel intelectual de Galeano
El premio Nobel de Literatura destacó la trayectoria de ambos escritores fallecidos. A continuación extracto de sus declaraciones:
Mario Vargas Llosa habló de sus colegas en Lima (Créditos: Reuters)
14-04-2015 07:42:00 p.m. | EFE.- El escritor peruano Mario Vargas Llosa elogió hoy la militancia cívica del alemán Günter Grass, fallecido el lunes a los 87 años, y destacó el gran nivel intelectual del uruguayo Eduardo Galeano, quien murió el mismo día en Montevideo.
Durante su participación en la "Semana de la Educación 2015", patrocinada en Lima por la Fundación Santillana, Vargas Llosa afirmó que Grass "fue uno de los grandes escritores del siglo veinte".
Consideró, además, que "El tambor de hojalata" es "una de las grandes novelas que se publicaron el siglo pasado" y dijo que Grass "no solo se contentó con escribir historias sino que participó en el debate de su tiempo".
"Günter Grass defendió posiciones muy respetables, fue un social demócrata, siempre estuvo apoyando al partido socialista, un partido ejemplarmente democrático en Alemania" remarcó el premio Nobel de Literatura de 2010.
Sin embargo, Vargas Llosa indicó que respecto de América Latina, Grass "rompió esa posición" y por esa razón se distanciaron durante un tiempo y protagonizaron una sonada polémica.
"Propuso que América Latina siguiera el ejemplo de Cuba, eso motivo la polémica que tuvo muchas repercusiones en su momento", recordó Vargas Llosa.
Sobre el uruguayo Eduardo Galeano, también fallecido el lunes a los 74 años, el escritor peruano indicó que "sus ideas políticas son muy distintas" y que estaban "prácticamente en las antípodas".
"Pero eso no me impide reconocer que tenía una formación intelectual de muy alto nivel", remarcó el nobel.
Vargas Llosa consideró que "Las venas abiertas de América Latina", el libro más famoso de Galeano, presenta "una descripción completamente caricatural, de un dogmatismo marxista que caricaturiza y falsea profundamente lo que es la realidad de América Latina".
"Creo que sus tesis sobre América Latina estaban completamente equivocadas", concluyó Vargas Llosa.
Leer más en: http://www.elmundo.com.ve/noticias/estilo-de-vida/libros/vargas-llosa-elogia-la-obra-de-grass-y-destaca-niv.aspx#ixzz3XnrQQKKV
Vargas Llosa cree que Galeano “caricaturizó” América Latina El Nobel peruano reconoció
también al autor uruguayo por su formación y su compromiso político ABR 14, 2015 | 12:42
PM Mundo, Notihoy, (Actualidad) - El premio Nobel de Literatura peruano Mario Vargas
Llosa lamentó la muerte del uruguayo Eduardo Galeano, pero se distanció de sus ideas
políticas y lo acusó de haber “caricaturizado” la realidad de América Latina. “Mis ideas
políticas son muy distintas a las de Galeano. Estábamos prácticamente en las antípodas.
Pero eso no me impide reconocer que tenía una formación intelectual de muy alto nivel”,
sostuvo Vargas Llosa en una entrevista difundida por el canal alemán internacional
Deutsche Welle. “Creo que sus tesis sobre América Latina estaban completamente
equivocadas“, añadió sobre el escritor y periodista fallecido el lunes a los 74 años en
Montevideo. Vargas Llosa aludió en particular a “Las venas abiertas de América Latina”, la
obra que convirtió a Galeano en un referente de la izquierda por su denuncia de la
explotación de los países latinoamericanos y el saqueo de sus recursos, reseñó DPA
“Presenta una descripción completamente caricatural, de un dogmatismo marxista que
caricaturiza y falsea profundamente lo que es la realidad de América Latina”, consideró
Vargas Llosa en la entrevista. Al mismo tiempo, el Nobel peruano reconoció también al
autor uruguayo por su formación y su compromiso político. “Hay que reconocerle a Galeano
también un talento literario, una calidad intelectual y también esa voluntad de participación
en la vida cívica, en la vida política de nuestro tiempo. Algo que por desgracia va siendo
cada vez menos frecuente”, concluyó Vargas Llosa. El autor de “Conversación en la
catedral” elogió con más decisión al premio Nobel alemán Günter Grass, fallecido también
el lunes a los 87 años en la ciudad de Lübeck, y lo definió como “uno de los grandes
escritores del siglo XX”. “‘El tambor de hojalata’ es una de las grandes novelas del siglo
XX. No sólo por la calidad de su factura, la riqueza de su lenguaje, sino también por el
valor simbólico de la historia que cuenta”, dijo sobre el libro más conocido de Grass. “De
alguna manera refleja el drama terrible político y social que vivió y padeció el siglo XX”
. Vargas Llosa concluyó mostrando su “pena” por la coincidencia de la pérdida de “dos
escritores importantes” como Grass y Galeano.
Original de:/ http://notihoy.com/vargas-llosa-cree-que-galeano-caricaturizo-america-latina
Copyright BPN Media Corp S,A RIF J-400874017 - Todos los derechos reservados
El día que Eduardo Galeano renegó de “Las Venas Abiertas de América Latina” Fue
durante la II Bienal del libro y la lectura de Brasilia, en abril de 2014. "No sería capaz de
leer el libro de nuevo, porque cuando lo escribí no sabía tanto sobre economía y política"
, afirmó aquella vez ABR 13, 2015 | 10:49 AM Mundo, Infobae, (Actualidad) - “No volvería a
leer Las Venas Abiertas de América Latina, porque si lo hiciera me caería desmayado”. La
confesión dejó atónito al auditorio y sonó muy fuerte viniendo de quien la había
pronunciado: el mismísimo Eduardo Galeano, autor del célebre libro publicado en 1971.
La histórica crítica del escritor uruguayo contra su obra maestra fue realizada durante la II
Bienal del libro y la lectura en Brasilia, en abril de 2014. Para justificar su postura el también
periodista, fallecido este lunes en Montevideo a los 74 años, admitió que “no tenía los
suficientes conocimientos de economía ni de política cuando lo escribí“. Texto de
cabecera para toda aquella persona que adhiera a ideas de izquierda en Latinoamérica, el
libro con 44 años de existencia se reedita de modo permanente desde su primera edición y
hasta fue el regalo elegido por el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez para
entregarle a su colega estadounidense Barack Obama. El recordado obsequio entre
mandatarios se produjo en abril de 2009, durante la Quinta Cumbre de las Américas
llevada a cabo en Puerto España, capital de Trinidad y Tobago. Por este motivo, la obra
saltó desde la posición 60.280 de la lista de los títulos más vendidos del sitio web Amazon
a la décima posición en apenas 24 horas. Tampoco arrepentido Sin embargo, Galeano
aseguró al mismo tiempo que “no estoy arrepentido de haberlo escrito, pero ya es una
etapa superada”. Desde su publicación en 1971, Las Venas Abiertas de América Latina se
transformó en un clásico de la izquierda latinoamericana. En la obra, el autor analiza la
historia del continente: la explotación económica y la dominación política a la que ha sido
sometido, desde la colonización europea hasta la década de los ’70. Esto, en el contexto
de la Guerra Fría (1945-1991), y cuando se ponía en marcha la era de las dictaduras
militares América Latina. El libro de Galeano era tan identificado con las ideologías
revolucionarias y de izquierda que por eso fue proscrito de Argentina, Chile, Brasil y
Uruguay mientras estos países permanecieron bajo el yugo dictatorial. Galeano estuvo
preso en su país tras el golpe militar de 1973, y luego fue obligado a exiliarse: primero en
Argentina y después en España.
Original de: http://notihoy.com/el-dia-que-eduardo-galeano-renego-de-las-venas-abiertas-de-america-latina/
Copyright BPN Media Corp S,A RIF J-400874017 - Todos los derechos reservados
“Quien no se hace el vivo va muerto. Estás obligado a ser jodedor o jodido, mentidor o
mentido. Tiempo del qué me importa, el qué le vas a hacer, el no te metás, el sálvese quien
pueda. Tiempo de los tramposos: la producción no rinde, la creación no sirve, el trabajo no
vale. En el Río de la Plata, llamamos ‘bobo’ al corazón. Y no porque se enamora: lo
llamamos ‘bobo’ por lo mucho que trabaja.” – “Si un libro se puede leer impunemente, no
vale la pena tomarse el trabajo. Cuando los libros están de veras vivos, respiran; y uno se
los pone al oído y les siente la respiración y sus palabras son contagiosas, peligrosamente,
cariñosamente contagiosas…” – “El mundo se divide, sobre todo, entre indignos e
indignados, y ya sabrá cada quien de qué lado quiere o puede estar…” – “El hambre
desayuna miedo. El miedo al silencio aturde las calles. El miedo amenaza: Si usted ama,
tendrá sida. Si fuma, tendrá cáncer. Si respira, tendrá contaminación. Si bebe, tendrá
accidentes. Si come, tendrá colesterol. Si habla, tendrá desempleo. Si camina, tendrá
violencia. Si piensa, tendrá angustia. Si duda, tendrá locura. Si siente, tendrá soledad.” –
“Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la
ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las
cosas que tienen…” – “A diferencia de la solidaridad, que es horizontal y se ejerce de igual
a igual, la caridad se practica de arriba-abajo, humilla a quien la recibe y jamás altera ni un
poquito las relaciones de poder.” – “La violencia engendra violencia, como se sabe; pero
también engendra ganancias para la industria de la violencia, que la vende como
espectáculo y la convierte en objeto de consumo.” – “No hay guerra agresiva que no diga
ser guerra defensiva. Hi invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush
invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo.” – “Pobres contra pobres, como de
costumbre: la pobreza es una manta demasiado corta, y cada cual tira para su lado.” –
“Quien no tiene miedo al hambre tiene miedo a la comida. Los automovilistas tienen miedo
de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.” – “El catecismo me enseñó
en la infancia, a hacer el bien por conveniencia y a no hacer el mal por miedo. Dios me
ofrecía castigos y recompensas, me amenazaba con el infierno y me prometía el cielo; y yo
temía y creía. Han pasado los años. – Yo ya no temo ni creo. Y en todo caso, pienso, si
merezco ser asado en la parrilla, a eterno fuego lento, que así sea. Así me salvaré del
purgatorio, que estará lleno de horribles turistas de la clase media; y al fin y al cabo, se
hará justicia.” – “Mientras dura la mala racha, pierdo todo. Se me caen las cosas de los
bolsillos y de la memoria: pierdo llaves, lapiceros, dinero, documentos, nombres, caras,
palabras. Yo no sé si será gualicho de alguien que me quiere mal y me piensa peor, o
pura casualidad, pero a veces el bajón demora en irse y yo ando de pérdida en pérdida,
pierdo lo que encuentro, no encuentro lo que busco, y siento mucho miedo de que se me
caiga la vida en alguna distracción.” – “Como Dios, el capitalismo tiene la mejor opinión
sobre sí mismo, y no duda de su propia eternidad.” “¿Tenemos todo prohibido, salvo
cruzarnos de brazos? La pobreza no está escrita en los astros; el subdesarrollo no es el
fruto de un oscuro designio de Dios.” “La historia es un profeta con la mirada vuelta hacia
atrás: por lo que fue, y contra lo que fue, anuncia lo que será.” – “No consigo dormir. Tengo
una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una
mujer atravesada en la garganta.” – “Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo
a la orilla de un abismo.” “Pequeña muerte llaman en Francia a la culminación del abrazo,
que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. –
Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.”
– “El amor es una enfermedad de las más jodidas y contagiosas. A los enfermos,
cualquiera nos reconoce. Hondas ojeras delatan que jamás dormimos, despabilados noche
tras noche por los abrazos, o por la ausencia de los abrazos, y padecemos fiebres
devastadoras y sentimos una irresistible necesidad de decir estupideces.” – “El amor se
puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de quereme, como al descuido, en el
café o en la sopa o el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el
agua bendita, no lo impide el polvo de hostia; tampoco el diente de ajo sirve para nada.
El amor es sordo al Verbo divino y al conjuro de las brujas. No hay decreto de gobierno que
pueda con él, ni pócima capaz de evitarlo, aunque las vivanderas pregonen, en los
mercados, infalibles brebajes con garantía y todo .” Fuente: Www.minutouno.com
Original de: http://notihoy.com/las-20-mejores-frases-de-eduardo-galeano/
Copyright BPN Media Corp S,A RIF J-400874017 - Todos los derechos reservados
MVLl elogia a Grass y critica a Galeano
Además piensa que el uruguayo “caricaturizó” la realidad de América Latina
15 de Abril del 2015 - 09:00 | -
El premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa lamentó la muerte del uruguayo Eduardo Galeano, pero se distanció de sus ideas políticas y lo acusó de haber “caricaturizado” la realidad de América Latina.
“Mis ideas políticas son muy distintas a las de Galeano. Estábamos prácticamente en las antípodas. Pero eso no me impide reconocer que tenía una formación intelectual de muy alto nivel”, sostuvo Vargas Llosa en una entrevista difundida por el canal alemán internacional Deutsche Welle.
“Creo que sus tesis sobre América Latina estaban completamente equivocadas”, añadió sobre el escritor y periodista fallecido el lunes a los 74 años en Montevideo.
ALUSIÓN. Vargas Llosa aludió en particular a Las venas abiertas de América Latina, la obra que convirtió a Galeano en un referente de la izquierda por su denuncia de la explotación de los países latinoamericanos y el saqueo de sus recursos.
“Presenta una descripción completamente caricatural, de un dogmatismo marxista que caricaturiza y falsea profundamente lo que es la realidad de América Latina”, señaló.
Al mismo tiempo, el novelista reconoció también al autor uruguayo por su formación y su compromiso político.
“Hay que reconocerle a Galeano también un talento literario, una calidad intelectual y también esa voluntad de participación en la vida cívica, en la vida política de nuestro tiempo. Algo que por desgracia va siendo cada vez menos frecuente”, concluyó Vargas Llosa.
ELOGIO. El autor de Conversación en la catedral elogió con más decisión al premio Nobel alemán Günter Grass, fallecido también el lunes a los 87 años en la ciudad de Lübeck, y lo definió como “uno de los grandes escritores del siglo XX”.
“El tambor de hojalata es una de las grandes novelas del siglo XX. No solo por la calidad de su factura, la riqueza de su lenguaje, sino también por el valor simbólico de la historia que cuenta”, dijo sobre el libro más conocido de Grass. “De alguna manera refleja el drama terrible político y social que vivió y padeció el siglo XX”.
Por Álvaro Vargas Llosa
2015 es el año de la muerte del uruguayo Eduardo Galeano, uno de los clérigos de la izquierda latinoamericana (para usar la expresión medieval que hacía indiferenciable al hombre de pensamiento del hombre religioso) y el año en que cumple 40 primaveras la obra maestra del venezolano Carlos Rangel: Del buen salvaje al buen revolucionario.
Esta coincidencia me concede un pretexto para hacer un contrapunto entre las dos estirpes intelectuales de la América Latina moderna.
Aunque el pensamiento político de Galeano empapa toda su obra (era capaz de ver un acto antiimperialista en un regate de Messi cuando escribía de fútbol)y el tercer volumen de Memoria del fuego, la incendia, su libro quintaesencial fue Las venas abiertas de América Latina. Lo publicó en 1971, el año del golpe de Idi Amin y la muerte de Duvalier padre. Rangel publicó su obra cumbre sólo cuatro años después. Carecía de la prosa ágil de Galeano y de su vena poética, pero tenía un conocimiento de otras disciplinas que dieron a sus ideas mayor solvencia y a su aparato intelectual mayor capacidad para interpretar la realidad.
Galeano dedicó su vida a mitificar América Latina (qué apropiado que toda la primera parte del primer volumen de Memoria del fuego fuese una colección de mitos fundacionales, algunos muy bellos). Rangel, que se suicidó a los 58 años, dedicó la suya a desmitificarla. Lo hizo en Del buen salvaje…, en Tercermundismo, su otro libro orgánico, y en los artículos que derramó por medio mundo, algunos recogidos en un volumen póstumo bajo el título de Marx y los socialismos reales y otros ensayos. Ambos fueron periodistas de un nivel superior al que injustamente (?) asociamos con ese oficio.
Galeano tuvo a su servicio el aparato divulgador y protector de la izquierda, un verdadero “juggernaut” propagandístico. Rangel tuvo en contra a esa misma potencia sin el beneficio de un aparato divulgador y protector de la derecha porque en sus años de esplendor la derecha no tenía, como dijo Octavio Paz, ideas: sólo intereses. Ello hizo que el prestigio de Galeano fuera más amplio que el de Rangel pero, creo yo, también más epidérmico y menos profundo. Galeano no convenció a nadie: puso palabras e imágenes a sentimientos que estaban en el aire o a los que otros habían dado antes expresiones distintas; de allí que su mochila fuese mucho menos pesada que la que tuvo que cargar Rangel. El venezolano tuvo que hacer lo contrario de Galeano: ponerles ideas a las palabras y convencer con argumentos a un público que prefería que le contaran poemas y le suministrasen explicaciones reconfortantes.
Galeano nadó con la corriente, por eso fue más lejos, pero el río que lo llevaba conducía a la catarata por la que rodó casi toda la izquierda latinoamericana con la caída del Muro de Berlín. Rangel nadó contra la corriente, por eso su recorrido fue más modesto, y en algún punto el sentido del curso fluvial cambió y pudo sortear el precipicio. Galeano se equivocó y hacia el final de su vida, un cuarto de siglo después del derrumbe del Muro, hizo una autocrítica incómoda y rápida que lo honra. Rangel murió sabiendo que decía la verdad pero sin saber que estaba por ganar la batalla más frustrante de todas: la del tiempo.
Hablé de estirpes intelectuales. La de Galeano nace, probablemente, con los intelectuales positivistas de finales del siglo XIX y comienzos del XX, que traen a América Latina las ideas del sociólogo Auguste Comte, las del socialismo “científico” por oposición al “utópico” de Saint-Simon y compañía. Los positivistas ponen esas ideas al servicio de dictaduras de derecha -Porfirio Díaz en México, Juan Vicente Gómez en Venezuela, el militarismo brasileño de la temprana república- pero con el curso del tiempo giran a la izquierda. En ese giro juegan un papel las ideas de un Manuel Ugarte en Argentina o un Rodó en Uruguay, por citar sólo a dos, que denuncian la explotación extranjera y apelan a la unidad latinoamericana (Ugarte) o ensalzan los valores espirituales y denuestan los materiales (Rodó). Ugarte era socialista y Rodó no, pero la izquierda emergente bebió en el abrevadero de ambos y otros más.
En el campo liberal el viaje fue de sentido contrario: los intelectuales de la estirpe a la que perteneció Rangel fueron la izquierda latinoamericana del siglo XIX, enfrentada al conservadurismo. Se inspiraron en las ideas de la Ilustración y los Padres Fundadores estadounidenses para tratar de desmontar la herencia colonial. Pero en la primera parte del siglo XX se desordenaron los puntos geodésicos de la intelectualidad latinoamericana: los socialistas herederos de la diestra acabaron en la izquierda mientras los liberales herederos de la siniestra acabaron en la derecha.
La estirpe a la que pertenece Galeano rescató entonces a los intelectuales indigenistas de comienzos del siglo XX y más tarde le añadió a ese acervo el pensamiento desarrollista que nadie resumió mejor que Fernando Henrique Cardoso y Enzo Faletto en Dependencia y desarrollo en América Latina. Un cóctel bien surtido.
La estirpe de Rangel, sin dejar de valorar los aportes indigenistas y desarrollistas a la cultura latinoamericana, les negó el valor que sus intérpretes interesados quisieron darles para justificar el victimismo, la lucha de clases (y su proyección internacional, el tercermundismo), la idolatría del Estado redentor y el amurallamiento de nuestras economías. La estirpe a la que pertenecía, la del pensamiento liberal, se interrumpió durante muchos años pero el propio Rangel la rescató. Al hacerlo, entroncó el pensamiento liberal de la posguerra en esta zona del mundo con lo que había sido la “generación del 37” argentina que había marcado la época dorada de aquel país: Sarmiento, Alberdi y compañía.
Julien Benda llamó al siglo XX “el siglo de la organización intelectual de los odios políticos”. En América Latina eso fue más cierto en la izquierda que en la derecha porque las dictaduras militares o cívico-militares que mataron, torturaron y robaron por lo general no se dieron a sí mismas -ni se las confirieron sus entusiastas- una justificación intelectual. Al menos, no orgánica ni totalizadora. En cambio, nuestras guerrillas terroristas y nuestras dictaduras socialistas estuvieron y están (aunque ahora bastante menos) nimbadas por una auréola de prestigio intelectual. Un aparato intelectual justificatorio se negó a hacer en la izquierda lo que según Galeano había hecho Fidel Castro en su alegato de defensa cuando estuvo preso por el asalto al Cuartel Moncada: hablar para “los meados por los diablos”. La izquierda intelectual, la estirpe de Galeano, no quiso hablar nunca por los meados por los diablos cubanos o nicaragüenses, y más tarde venezolanos, por ejemplo. La organización intelectual de los odios políticos había decretado que los diablos eran las víctimas, no los victimarios.
La estirpe de Rangel se negó y niega a diferenciar entre las víctimas de la derecha y las víctimas de la izquierda, las dictaduras de un lado y las dictaduras del otro. Su visión humanista era más poderosa que su toma de partido: el individuo tenía un valor y unos derechos que trascendían los caprichos de la ideología. Lo suyo era la desorganización intelectual de los odios políticos para exponerlos en su desnuda naturaleza.
La tesis de Del buen salvaje… es dura de aceptar, como lo son siempre las verdades que nos cuentan nuestros mayores. La Europa utópica, dijo Rangel, había visto a los latinoamericanos como buenos salvajes cuya pureza había sido contaminada por el colonialismo. La civilización-víctima, cuyos males eran enteramente producto del abuso de los forasteros poderosos, debía hacerse justicia a sí misma repudiando el capitalismo imperialista y la democracia mentirosa, refugiándose en la protección y exaltación de lo propio. Un sofisma, según Rangel, del que nacían muchos de nuestros males y que había impedido que fuésemos una potencia económica como Estados Unidos o Canadá. Por creer tantos latinoamericanos, como sostuvo Galeano en Las venas abiertas…, que “la división internacional del trabajo consiste en que “unos países se especializan en ganar y otros en perder”, esta zona del mundo había renunciado a superarse.
Ha pasado el tiempo pero todavía hay regímenes latinoamericanos construidos sobre esos fundamentos teóricos, que les sirven de dispensa moral para la violencia de Estado y la ausencia de libertades. O su merma considerable. Ha surgido, al mismo tiempo, en las últimas dos décadas y media una izquierda latinoamericana democrática y menos alérgica a la empresa privada y el comercio con el mundo. Pero ella no tiene un aparato intelectual que la sustente. En parte no lo tiene porque la izquierda intelectual anda a caballo entre ambas izquierdas, resignada a la vegetariana pero excitada por la carnívora, duplicidad que no dista demasiado de la que exhiben esos gobiernos que hacen de puertas para adentro lo contrario de aquello que aplauden en el exterior para aplacar sus conciencias o tener tranquilas a sus bases.
El propio Galeano era un hombre cercano al Frente Amplio que gobierna democráticamente Uruguay y que ha mantenido políticas relativamente liberales en algunos sentidos, y un estrecho amigo de Hugo Chávez, que hacía lo contrario. No son pocos los intelectuales de la estirpe a la que él perteneció que no acaban de romper el cordón umbilical que los ata al populismo autoritario y profesan, al mismo tiempo, devoción por Lula.
La lección intelectual que ofrece Rangel a esa izquierda -y constituye una lección que vale también para la derecha- es triple. La primera responsabilidad de quien defiende ideas políticas es asegurarse de que ellas no nublen, difuminen ni oscurezcan la verdad sino todo lo contrario. La segunda es la integridad intelectual: procurar acercarse a la verdad de modo que haya siempre una relación estrecha entre lo que se dice, se piensa y se hace. Por último: la soberanía. ¿Cuántos de nuestros intelectuales han preferido ahorrarse la soledad u hostilidad que tuvo que soportar Rangel antes que renegar de ideas que sabían falaces?
La estirpe de Galeano, poblada de genio e imaginación, tiene pendiente una revisión profunda de sus raíces y su historia contemporánea. La estirpe de Rangel tiene pendiente aprender poesía, en el sentido político de la palabra, para que los jóvenes intelectuales del futuro se sientan más atraídos por ella que por la contraria.
En algunas conferencias me he permitido la “boutade” de decir que los problemas de América Latina se solucionarán cuando tengamos una telenovela liberal, una canción de protesta liberal y una biblia liberal comparable a Las venas abiertas… Es una exageración, claro, porque los problemas no se acaban de solucionar nunca y porque el liberalismo no es una panacea sino una forma de abordar el futuro de la región que nos ahorrará más sufrimiento del que han traído hasta ahora nuestros mitos políticos.