Editorial
:
El sendero de la paz... o el oscurantismo del terror.
Mucho
se habla de la paz… se trata de paz en gran escala.. Paz trabajada a través de
la conciliación y el dialogo, con mediadores y representantes, por países y por
instituciones, Tal es la forma que se concibe como medio para lograr la paz..
La
paz es un tesoro intangible, todos deseamos la paz y la tenemos tan cerca y tan
lejos al mismo tiempo.
Digo
esto…Porque la paz la construimos nosotros cada uno de nuestros días, desde nuestro propio ser, en
nuestros hogares, trabajos y en nuestra comunidad,. Sólo si actuamos con responsabilidad, con
justicia y sobre todo con amor en todas las situaciones que se nos presenten
podemos lograr acuerdos, solucionar problemas, alcanzar logros, aportar ideas, corregir errores, entender diferencias,
aceptarnos y amarnos como hermanos.
La
ausencia de paz, la materializamos
nosotros mismos, cuando nos convertimos en seres impacientes, coléricos, envidiosos, vanidosos,
sectarios, fanáticos, mezquinos,
egoístas, intolerantes. El odio es la antítesis de la paz. El odio genera la violencia, que una vez desatada puede convertirse en un alud
que nos envuelve y nos destruye, como ocurre siempre, por que no permitimos
que la razón y la ponderación se
impongan.
Cristo
nos dejo su paz, en su amor misericordioso nos deja una paz que es para todos. Cristo nos habla de arraigar el amor y abrogar el odio.
Si nos acogemos a este precepto divino y actuamos conforme a su
palabra, siendo humildes, persiguiendo en todo momento el bien común, practicando
la solidaridad y la caridad en el encuentro con el hermano… alcanzaremos la PAZ
tan deseada, firme y duradera.
Bendice
Señor a nuestra Venezuela.
Marilena Chetick 13 de junio, 2016
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